Alejandro Scherzer

Alejandro Scherzer

Deslice hacia abajo FIGARES

Presentación de la web

La teoría no está reservada sólo para intelectuales pensantes. Es también para seres que sienten. Algunos la ponen en cátedras o en “casilleros”.
Otras veces, está manejada por los centros de poder que diseñan políticas para sus intereses privados.

Al igual que el arte, nos hicieron creer que éste es propiedad de pocos, de los “mejores”, de los más cultos. El arte es popular.
Si se libera lo oprimido en el corazón del ser humano, la gente aprende pronto y mejor. Lo viví desde niño en la calle y en el Carnaval.

Los que se permiten sentir y expresar lo que sienten captarán múltiples aspectos de esta web, que no es paradigmática, ni intenta serlo. Se propone desentrañar aspectos de una porción de la realidad. Es la expresión de un trayecto prolongado, de una práctica ininterrumpida de décadas.

Escribo desde los intersticios de los temas que practicamos, sobre lo que no ha tenido palabra clara, no cuando sentimos placer por el quehacer.
Nuestra producción y sistematización se incrementa con los obstáculos que se presentan en el trabajo. Es para superar estas vivencias y poder recuperar el placer en la labor diaria. Para la vida. Cuando disfruto con lo que hago no redacto casi nada. Sólo anoto y deseo, vanamente, quedarme todo el tiempo así.
Como ya lo aprendimos con la práctica y con el análisis personal, nos disciplinamos a aceptar su fin. Con una condición: buscar o esperar que se reitere.

Como se pregunta J. Mc Dougall: “¿Qué me impulsó a escribir los textos que componen esos libros?” Ahora digo que componen esta web, donde varios provienen del papel y tinta anteriores. Su sentido es el de esbozar un conjunto abigarrado de problemas relacionados con la Salud, particularmente con la llamada, Salud Mental, posibles modos de entenderlos, de encararlos.

Se trata de la “honda y callada producción”, como decía G. Baremblitt en su memorable prólogo del libro “Emergentes…”.

Los trabajos que se leerán no pretenden dar una visión unificadora, ni tienen un propósito de cierre. Salvo que pudiera ser necesario, y apenas por unos momentos.
Tal como en “Emergentes de una Psicología Social sumergida”, “La Familia”, “Quién “cura” a quién” se entrecruzan aquí lo viejo con lo nuevo; lo antiguo “aggiornado” con lo más reciente; los límites imprecisos, la lupa a bastante aumento al lado de la omisión (involuntaria o no); la intertextualidad con la imposibilidad de transcribir citas bibliográficas inabarcables que distraen al lector; el desorden, lo necesariamente reiterativo e incompleto, algo de puntillosidad en desarrollos más abstractos, con gotas de poesía, desde donde se responden tantas cosas de la vida.

Desde temprano, nuestra atención fue atraída por un cambio surgido a partir del trabajo con padres (familias), en Uruguay, por la potencia que podía imprimirse al mismo con los aportes grupales, familiares, institucionales. Sobre todo, cuando constatamos que en el trayecto grupo – institucional, es necesario disponer de un bagaje de recursos para no verse atrapado en una estereotipada relación de fuerzas inconducentes.

Los grupos movilizan los propios temores y defensas psicóticas. El trabajo se estanca y el “analista”, “trabajador”, “coordinador”, o como le llamemos, corre el riesgo de perder sus señales identificatorias. Así comenzó el cuestionamiento de nosotros mismos, nuevas hipótesis de trabajo, otra manera de escuchar, una nueva forma de intervenir, una reflexión profundizada sobre lo que uno hace, sobre la familia, el grupo, la salud, las instituciones, la sociedad.

No es frecuente que alguien transitó por la Medicina, la Psiquiatría de Adultos, la Psiquiatría Infantil, la Psicología, el Psicoanálisis, la Psicología Social, que hizo su experiencia en instituciones estatales, públicas, privadas, semiprivadas, mutuales, barriales, no se haya instalado definitivamente en un solo espacio de todos estos.
En la búsqueda rabdomante de una comprensión y una práctica efectiva ante el sufrimiento humano hemos intentado suplir las dificultades de respuesta en situaciones del quehacer cotidiano, cuando esas disciplinas no integran sus enfoques. ¿Un modo de Eclecticismo Superior (como dice G. Baremblitt)? Tal vez.

Grupos, Instituciones, Clínica, Historia y Psicología Social, aquellos trabajadores de la Salud embanderados con organizaciones y corporaciones que representan otros intereses del campo de las Ciencias Humanas y Sociales, del mercado laboral, económico, no los lean y no polemicemos. Sobre todo, trabajando sobre un objeto análogo y, a veces, hasta común. Creeemos firmemente en la polémica y en la confrontación.

Aspiramos a que los errores y discrepancias sean tomados como obstáculos epistemológicos a investigar, aclarar y profundizar. Esperamos interlocutores, anhelamos sus aportes, sus dudas, sus diferencias. Si leen esta web se verán y reconocerán en más de un pasaje.

Decidimos no hacer una publicación de “menor nivel” para el padre y madre, posibles lectores, en los temas de Familia, para que ellos incrementen su panorama en la comprensión de algunos fenómenos familiares en los que están (estamos) inmersos. No sé si lo lograremos. Estudiamos con pasión la Clínica. En nuestro esfuerzo por mejorar la calidad de vida nos inclinamos hacia la Salud, reclinándonos en la relación práctica-teoría-ideología.

En épocas duras, nos refugiamos en este campo. Nos amparaba el secreto profesional. Desarrollamos en estas condiciones, el trabajo sobre Estrategias Terapéuticas, sobre las relaciones entre familia – vida cotidiana – lazos sociales. Redes oficiales clásicas, con redes alternativas. Lo múltiple, lo diferente y mi pasión por la convergencia, como me dice J. C. De Brasi.

Pretendemos mostrar que estos modos de trabajo en la Salud no son una invención “casual”. Son productos históricos y socialmente determinados.
Esta práctica contiene una concepción del ser humano, un humanismo, una ética: la de la dignidad. Es una mirada “microscópica” de cuando uno está con los pacientes, con las familias, por las instituciones y con uno mismo.

¿Cómo pensar lo que está ocurriendo en estos encuentros?, ¿qué hacer cuando participan, por lo menos:

  • un ser humano ocupando un rol profesional,
  • una pluralidad de personas,
  • un encuentro,
  • una institución, una organización,
  • una estrategia de intervención,
  • un esquema referencial del trabajador,
  • un esquema referencial de los consultantes,
  • un esquema referencial de la institución,
  • una historia de cada “disciplina”.

La cualidad emergente de esta producción señala la peculiaridad de sus múltiples atravesamientos. Ya no es más “sumergida”.

Está dividida en nueve Áreas Temáticas a los efectos meramente expositivos. La separación entre ellas no existe en la práctica. Es imposible aprehender la Clínica Psicosocial escindida de la dimensión grupal, familiar, institucional, estratégica, ideológica e histórica.

La Áreas Temáticas son:

  • 1.- Psicología Social.
  • 2.- Clínica Psicosocial, con dos sub áreas:
    • a. Temas Clínicos.
    • b. Estrategias Terapéuticas.
  • 3.- Grupos Humanos.
  • 4.- Familia.
  • 5.- Carnaval.
  • 6.- Aula Laica.
  • 7.- Historia de la Psicología.
  • 8.- Entrevistas, reportajes.
  • 9.- Columna de opinión.

La mayoría de los trabajos no siguen un ordenamiento en cada Área. Queda librado a lo que el lector decida y a donde sea llevado.

Hay artículos escritos hace años, durante la época oscura en Uruguay, muestran un estilo de escritura de ese momento histórico.

Los trabajos hechos en colaboración con colegas, o solo del autor, están firmados, ahora, pero en la dictadura nuestros nombres no podían aparecer” sin “consecuencias” ulteriores. Tampoco el de autores y referentes considerados “peligrosos” por el aparato militar de la época.

No sabemos qué vigencia mantendrán estos aportes dentro de un tiempo. Los nuevos modos de relacionamiento tecnológico entre las personas, su incidencia en la construcción de la subjetividad, las nuevas legislaciones sobre la reproducción, el matrimonio, los numerosos conflictos bélicos, la creciente globalización del mundo, nos llevarán, sin duda, a puertos impensados de la conectividad humana.

Volviendo al arte, cada página de la web tiene una marca de agua, diferente para cada Área Temática. Fueron realizadas por la artista Florencia Brandino sobre idea y bocetos del autor. Las reproducciones se encuentran expuestas en la web.

Deseamos fervientemente un intercambio reticular que fomente un nuevo nosotros o que lo genere.

presentacion

Del autor

Investigador, docente. Transitó por una formación curricular y extracurricular en amplitud, abarcando la Medicina, la Psiquiatría, la Psiquiatría Infantil, la Psicología, la Psicología Infantil, la Psicología Social, el Psicoanálisis (Plataforma Internacional), la Psicología Familiar, la Grupal y el Análisis Institucional.

En su formación heterodoxa fue discípulo directo de Juan Carlos Carrasco, Mauricio Fernández, Armando Bauleo, Gregorio Baremblitt, Juan Carlos De Brasi, Hernán Kesselman, Eduardo Pavlovsky.

Ejerció la docencia e investigación en la Universidad de la República (UDELAR) durante un largo período de vida académica.

Estuvo proscripto durante la dictadura cívico – militar uruguaya, pero continuó haciendo docencia e investigación en grupos y lugares privados.

Llegó a los más altos niveles en la carrera docente y de gobierno universitario.

Con el advenimiento de la democracia, restituído en sus cargos, fue electo por los Órdenes universitarios Director de la ex Escuela Universitaria de Psicología, luego Director General del ex I.P.U.R. (Instituto de Psicología de la UDELAR), y posteriormente, como primer Decano de la Facultad de Psicología de la U.DE.LA.R.

Conferencista, relator, organizador de múltiples Congresos y Eventos nacionales e Internacionales.

Impartió docencia en Universidades e instituciones de Argentina, Brasil, Chile, México, Cuba, España, Italia, Francia.

Fue asesor de múltiples equipos de trabajo en la Universidad de la República, en instituciones públicas y privadas, en comisiones del Parlamento Nacional.

Fue Jurado en Tribunales de Concurso y Comisiones Asesoras a nivel nacional e internacional.

Co fundador de distintas instituciones de Psicología Social y de Salud Mental:

Sociedad Uruguaya de Terapia Familiar (S.U.TE.FA.);

Centro de Investigación, Formación y Asistencia Dr. E. Pichon Rivière (C.I.F.A.);

Centre Investigation e Recherches (C.I.R.);

Asociación Uruguaya de Psicoterapia Psicoanalítica (A.U.DE.P.P.);

Centro de Estudios Familiares y de Otros Colectivos Humanos (C.E.F.O.C.H.);

Asociación Uruguaya de Psicología y Psicopatología de la Expresión (A.U.P.P.E.).

Presidió varias de ellas en distintos períodos.

Ha creado nuevos modos de intervención en la Clínica y en la Salud Mental.

Fue Director Técnico y Asesor Institucional del Instituto Psico Pedagógico Uruguayo (I.P.P.U.) durante quince años. En el marco de su labor asistencial y de investigación sobre las causas y modos de trabajo en las Psicosis Infantiles (Trastornos del Espectro Autista) realizó intercambios directos de experiencias institucionales en el tratamiento de las mismas con instituciones de París (Francia) dirigidas por Maud Mannoni, Tony Lainé, Bernard Penot, con quienes intercambió cercanamente.

Dirigió el Servicio de Atención Psicológica de “La casa de Araca la Cana, sede de la cultura popular”.

Ha publicado cinco libros de su autoría, más de veinte en coautoría, y en numerosas revistas de Psicología.

Otra faceta suya es la de Investigador del Carnaval montevideano, particularmente de la Murga Uruguaya como modo de expresión popular y rasgo identitario jerarquizado de la cultura, de la construcción de la subjetividad y de la sensibilidad de la población.

Toca el tambor candombero, ha transitado por talleres de plástica y de escritura.

Es un artesano que produce arte – sanías.

alejandroscherzerPerfil

Reconocimientos

  • A mis padres Perla y Sigmund, por su amor profundo y entrega habilitadora.
  • A mi abuela Sonia, con quien conviví mis primeros 18 años.
  • A Melina y Maurizio, mis amores filiales.
  • A mi tío – hermano Miguel.
  • A las familias y familiares de mi vida.
  • A los grupos familiares de mi historia.
  • A Lucía Scherzer, Dardo Bosselli, Bruno Bosselli, Guido Bosselli.
  • A mis amores compañeras de vida y de pareja.
  • A mis Grandes Maestros: Juan C. Carrasco, que me enseñó a caminar en la Psicología; a Armando Bauleo que me enseñó a transitar y a correr en la Psicología Social, y a Gregorio Baremblitt que me enseñó a volar.
  • Al uno: Enrique Pichon Rivière.
  • A mis también Maestros: Mauricio Fernández, Juan C. De Brasi, Hernán Kesselman, Eduardo Pavlovsky.
  • A mis amigos entrañables, colegas y copensores contemporáneos de varios temas de la vida y del quehacer psicológico: Lía Schenck, Ana M. Rodríguez, Úrsula Hauser, Miguel Scapusio, Alexis Fleitas.
  • A mis amigos de otros períodos de mi vida.
  • A mis amigos que ya no están, pero que están.
  • A mis amigos rioplatenses.
  • A las instituciones que me cobijaron.
  • A mis amigos institucionales.
  • A las instituciones y grupos de trabajo que confiaron en mí para asesoramientos e interconsultas, tanto en democracia como en dictadura, tiempo difícil para estos pedidos.
  • A la Facultad de Psicología, que me dio tanto y nos construimos juntos con tantos más.
  • A la UDELAR (Universidad de la República Oriental del Uruguay).
  • Al IPPU (Instituto Psico Pedagógico Uruguayo) entero.
  • A mis psicoanalistas y psicoterapeutas de mi trayecto existencial.
  • A mis compañeros de ruta.
  • A mis discípulos cercanos.
  • A mis alumnos.
  • A los profesores y docentes con quienes interactuamos tantos años juntos en la Universidad de la República y en grupos de estudio.
  • A los colegas y amigos con quienes escribimos varios trabajos de esta web.
  • A mis colaboradores, ayudantes y secretarias. Gracias Gabriela G., Marcia P. Paula Z., Lourdes F. y … más.
  • A mis pacientes y ex pacientes con quienes tuvimos el respeto recíproco y tanto aprendí.
  • A Cholo Gómez y Adriana Pastorino, que me animaron a una escritura diferente.
  • A la Facultad de Medicina de la UDELAR.
  • A Guzmán Ramos con quien nos animamos mutuamente a la aventura carnavalera de crear juntos y producir algunos conocimientos bajo el reinado del Dios Momo.
  • A Milita Alfaro y a Marcelo Fernández que me estimularon a estudiar y a transitar por el Carnaval montevideano.
  • A Jaurés Lamarque Pons y a Carlos Soto (que “están de gira”) por el apoyo en el comienzo de mis estudios sobre la Murga montevideana, a fines de la década del 70.
  • A la Murga “Araca la Cana” y a “Murgamérica” que posibilitaron mi relación más estrecha con el Carnaval, confiaron en mi trabajo con ellos y remamos juntos en la construcción y sostén de “La Casa de Araca la Cana, sede de la cultura popular”.
  • A Carlos Céspedes, mi profesor de percusión, quince años “tocando” juntos, por su paciencia y afecto.
  • A “Piquiqui” A. que me inició en el tambor piano.
  • A Julia Saldain, Ana Agorio, Florencia Brandino y Diego Delbono, que trabajaron con empeño para la web.
  • Una dedicatoria especial y un inconmensurable agradecimiento a mi hija Melina: sin su entrega al trabajo, estímulo, soporte, aporte y amor, esta web, en permanente construcción, no existiría.
reconocimiento